ADVERTENCIAS
Agítese bien antes de usar.
Administrar con precaución, ya que existe riesgo de que el carbón activado sea aspirado por las vías respiratorias.
Es posible observar un oscurecimiento temporal de las heces durante el tratamiento con Carbocan, el cual desaparece al finalizar su uso.
No provocar el vómito.
Conservar a temperatura ambiente y protegido de la luz.
Mantener fuera del alcance de los niños y de otras especies animales.
Uso exclusivo en Medicina Veterinaria.
¿Para qué sirve el carbón activado en mascotas?
El carbón activado ayuda a absorber sustancias tóxicas, líquidos y gases dentro del estómago e intestinos de tu mascota. Es muy útil en casos de intoxicación o envenenamiento, ya que se une a los productos tóxicos e impide que el cuerpo los absorba o al menos reduce esa absorción.
CARBOCAN funciona mejor cuando se da justo después de que el animal ha ingerido la sustancia dañina. Si ya pasó mucho tiempo y el veneno fue absorbido por el cuerpo, el carbón activado no será tan efectivo.
Este producto puede ser necesario en casos de intoxicaciones graves o cuando el animal vomita o ha ingerido una gran cantidad de tóxicos. También se puede repetir la dosis si los tóxicos son sustancias que el cuerpo recicla, como algunos pesticidas o productos que se disuelven en grasa.
En resumen, el carbón activado es una herramienta importante para ayudar a proteger a tu mascota en caso de haber comido algo peligroso, pero siempre debe ser usado bajo la orientación de un médico veterinario.
CONTRAINDICACIONES
No se debe usar en animales alérgicos o sensibles al carbón activado.
CARBOCAN no se debe administrar antes de provocar el vómito con medicamentos.
Evitar el uso de CARBOCAN si se sospecha que hay una obstrucción o perforación en el intestino, o si se planea hacer una endoscopía.
Si tu mascota está tomando otro medicamento, debe administrarse al menos 2 horas antes o después de CARBOCAN, ya que el carbón puede disminuir su efecto.